sábado 31 de diciembre de 2011

Despedida con bienvenida


Como horas sin segundos se ha ido pintando esta parte del cuento. Hemos aprendido bastante, hemos ganado experiencia y hemos casi completado este cincuenta por ciento de la aventura electrónica. Muchas personitas se han ganado el respeto y la amistad sobre todo, porque de esto vamos a vivir, de consumirnos los unos a los otros, en buena onda. Puedo afirmar que me he podido equivocar muchas veces y he tratado de negarlo pero al fin y al cabo la idea es ser felices, y de eso se trata, de poder hacer sonreír a las personas, con buenos actos, siendo sincero. Hay que aprovechar este nuevo inicio para mejorar, superar metas y siempre dejar la valla cada vez más alta. Ahora una intoxicación me impide salir de fiesta, pero no importa estaré tranquilo en casa, con la familia porque los años pasan y pesan y alguna vez quizá no los tengamos a lado. Aprovecha todos los momentos necesarios. Pido disculpas a todos los que fallé en algún momento ya me reivindicaré. Es hora de dar la bienvenida al nuevo año, hay nuevas metas, y curiosamente la pasaré en un lugar que siempre disfruté, y que da buena suerte. Puede sonar repetitiva esta frase pero es real y sincera si la lees tres veces muy lentamente: “Gracias a los que hicieron de mi 2011 un buen año”.

Y esto es para todos: “Éxitos, bendiciones y suerte en todo”

martes 8 de noviembre de 2011

Ilegales




Hace ya más de un año que cruzamos las fronteras con las maletas llenas de incertidumbre, sin te amos por temor. Hace ya bastante que los pasaportes con te quiero se quedaron olvidados al lado de una taza de café. La aduana y su impuesto millonario que poco sabe de sentimientos a escondidas, que poco sabe de encuentros furtivos quiere indemnizar todo este enredo con placer, que no se lo niego pero quizá no sabe que me encantas porque me escuchas, aunque divague. El tiempo no se ha sentado a contemplarnos, porque nos ha visto envejecer de la mano, discutiendo, dándonos prueba de que nos gustamos, aunque lo neguemos. Ella anda dándome las alas y no para escapar volando sino para caminar con precisión, pisar fuerte y no rendirme, la verdad no recuerdo que me lo hayan hecho sentir antes, eres linda. Me ofreciste una parte de tu vida, que mi presencia nunca olvides. Sí, me diste eso, eso que quizá lo conseguí con astucia y poco amor, eso que dijiste “hasta el matrimonio”, eso que “¿quizá no te importe?, eso que “soy menor de edad”, eso que “tengo miedo”, eso que aprendí a llamar tesoro, y de qué manera, porque pusiste en tela de juicio otro cofre. Sé que no tenemos pasaporte para esta relación, que podemos legalizar documentos pero preferimos así, ilegales, quizá por miedo. Sería injusto hacerte daño, nunca pretendo hacerlo pero suele pasar sin querer, te puedo dar las gracias por los bonitos momentos que me haces pasar y te puedo regalar renglones anónimos, tímidos, sinceros. Porque es la idea la que piensa y ahora pienso que te quiero.

"...Sé que nunca me olvidaré de ti."

miércoles 20 de julio de 2011

Un cuento en pijama




…Y taparnos completamente bajo las sabanas

para oler el perfume de tu cuerpo.

Como huyendo de todos tomaste mi mano, no querías irte, y los encuentros furtivos con poca ropa ya no eran ciencia ficción, ahora mis dedos le cuentan toda la praxis inherente del amor a tu cuerpo, lo poco convexo se convertiría en el instante preciso, en el indicado. Porque ya no se volvería a llamar sexo, porque necesitaría manuales de magia que inyecten el toque indeciso en el sombrero. Cambié mi calendario, olvidé promesas. Y si pues, te conocí en plena guerra, entre granadas verbales y balas con sentimientos. Te conté que rescindí contrato y no quería obligaciones. Cuando agarraste mis manos sentí que podía confiar en ti, cuando me abrazaste y todo se puso en pausa para servirnos los dos de cada uno, cuando al momento acompañaban canciones metafísicas. Cuando los dolores se volvieron en placeres y los relojes dejaron de quitarnos tiempo. Ahora ya podemos navegar, el viento ha cambiado.

martes 10 de mayo de 2011

Yo quiero casarme en paracaídas

No es una caída libre, vamos con la gravedad. Algarabía de sentimientos que sienten que sentir es una sensación que solo se siente si sentimos. Una neblina que no dejó querernos, una lluvia que nos mojó los pies y un viento que siempre tiene un juego de ases bajo la manga. Sentí tu respiración en mi pecho, mientras nuestros pies se entreveraban, cuando tus ojos me tomaban de rehén y hacías siempre la misma pregunta. Me sentía ido porque fue diferente, porque con el lado izquierdo de mi pecho te miré y en ese vaivén de tus ojos marrones, hipnotizaste mi razón para enloquecerme y arriesgarme a tirarme en el infinito cielo azul, que en ese momento, lo abandonaba el sol y se tiñó de naranja la sensación de buen día, entonces. No es necesario saltar con protección me dijiste, porque si existe un golpe será de placer, te hice caso para comenzar la aventura y perdernos en los puntos suspensivos… Porque mirándome a los ojos me dijiste que la felicidad no se inventa ni se compra, se siente.

domingo 16 de enero de 2011

Lo que no se lleva el viento




Te llevas lágrimas traviesas, sonrisas infinitas y abrazos bruscos. Más que segundos vagos te llevas los retazos que dejó el pincel al momento de renunciar a su tarea de colorear este cuento.

Te llevas mi dióxido de carbono, con el que te gustaba intoxicarte luego de mirarme y decir te amo, luego de mirarte y pensar que nos amamos. Tu cuerpo cosquilloso, y mi barriga también, mi mirada perdida que buscaba llegar mas allá de ti, lástima que nunca la entendiste.

Tu mirada, tu forma de hablar, tu sonrisa, te las llevas porque yo no me entiendo. Porque creo tener todo bajo control, pero a quien engaño. Cuando salgo de casa espero que de nuevo vuelvas a rozarme, a entreverarnos e imaginar un futuro feliz.

Lo que no te llevarás jamás serán los recuerdos de colores, lo que siento por ti, porque quizá nunca deje de quererte…

lunes 16 de agosto de 2010

AQUÍ NO HAY TEMA




“Un viento me dijo hay que
Ahorcarnos con CO2… “


Cuando los recuerdos vienen a uno, se pintan como fotografías; blanco y negro, sepia o hasta de colores. Son el susurro muchas veces del miedo, como para advertirnos. Somos las hojas secas que revolotean en el parque, los soldados que perdieron la guerra, los locos del mundo. He intentado cambiar muchas veces el pasado pero es imposible, vivimos de recuerdos. Aquellos recuerdos solo sirven de municiones para nuestra arma que apunta hacia el futuro. Es posible caer en la monotonía y ser la bala perdida, sin rumbo. ¿Quién no se ha arrepentido? Siempre después de cada maldad está el eco que nos atormenta; quizá somos como el ajedrez, si movemos las piezas de tal manera: estamos aquí. Pero si opto por moverlas diferente, ¿dónde estaremos? Por lo menos los deseos de cumpleaños antes de soplar la vela se me han cumplido, siempre pido: seguir soplando. Uno de mis peores defectos o quizá virtud es que soy desconfiado, no creo en nadie. Siempre he tratado de actuar con cautela, puedo ser muy bueno y también malo, algo que odio y no perdono es la traición. A veces mi cuerpo se levanta en las mañanas con pocas ganas de salir a la calle, solo quiere estar en paz y eso le doy, no lo jodo pero al parecer en estos últimos años estoy sufriendo de algo en la espalda que me tiene loco, en cualquier posición que me encuentre suele doler. Me dicen que es tensión y verdaderamente siento el musculo que se estira y no me deja respirar, esto último es una exageración. Me considero un mal consejero, en algunas cosas no suelo ser el mismo guerrero de cuentos que pelea con dragones y brujas, por eso le pido disculpas al señor que me escribió hace unas semanas pidiéndome ayuda, lastima no era la persona indicada. Quién no quiso jugar un poco y termino enredándose en ese minúsculo vaivén del destino que nos acorrala y se pone en nuestra contra justo cuando no queremos esforzar a la imaginación y termina perdiéndose en tu mirada, en tu cuerpo inquieto de vertebras traviesas y de zigzagueantes caderas, de tiernos estímulos y de bellos muslos. De bella sonrisa, aunque ahora esté cruda y quiera retratarse de tal forma que espanta mis tiernos halagos. Ahora creo que no solo soy yo ni nosotros, el tiempo cada vez va más rápido, esto es ciencia. Quisiera decir que alguna mosca viola este silencio tan tierno pero no es nada más y nada menos que el procesador de mi computadora pidiendo mantenimiento. Ahora el frío está engreído y no soporta ver a uno con ropa de verano. Hay que conocerme muy bien para saber cuando hablo de mí porque casi siempre escribo en primera persona, no hay que confundir, porque puedo estar hablando de ti. Muchas veces me preguntan qué escribo, obviamente se refieren al estilo, solo sé que esto no es poesía y no consumo drogas, si en algún estilo me acomodo háganmelo saber. Ahora los ojos quieren descansar, hasta pronto o hasta cuando exista algún pretexto para hablar de mí, cosa que solo TÚ te das cuenta, por eso te quiero.